sábado, 24 de diciembre de 2016

Qué es lo que celebras en realidad parte del 24 y el 25 de diciembre?

¡Feliz Navidad!... perdón, ¡Feliz Saturnalia!

Mil disculpas a ustedes… me confundo con la festividad navideña y con la Saturnalia, es que, ustedes saben lo que dice el dicho… “Lo importante no es llegar, sino llegar primero” de ahí mi confusión. Porque “Casualmente” coinciden en estas fechas la antigua festividad romana con la más reciente celebración de la Natividad.

Las Saturnales (en latín Saturnalia) eran una importante festividad romana. El Sol Invencible (Sol Invictus) era otro de los dioses favoritos, cuyo nacimiento se celebraba el 25 de diciembre. Se las llegó a denominar "fiesta de los esclavos" ya que en las mismas, los esclavos recibían raciones extras, tiempo libre y otras prebendas; eran como Navidad y Carnaval al mismo tiempo. El Cristianismo de la antigüedad tuvo fuertes problemas para acabar con esta fiesta pagana, intentando sustituirla. ¿Adivinen por cual fiesta Cristiana?

Las Saturnales se celebraban en honor al dios Saturno, (La fiesta del triunfo)

Se celebraban del 17 al 23 de diciembre en honor a Saturno, dios de la agricultura, a la luz de velas y antorchas, se celebraba el fin del período más oscuro del año y el nacimiento del nuevo período de luz, o nacimiento del Sol Invictus, 25 de diciembre, coincidiendo con la entrada del Sol en el signo de Capricornio (solsticio de Invierno).

Probablemente las Saturnales, fueran la fiesta de la finalización de los trabajos del campo, celebrada tras la conclusión de la siembra de invierno, cuando el ritmo de las estaciones dejaba a toda la familia campesina, incluidos los esclavos domésticos, tiempo para descansar del esfuerzo cotidiano.

Cuando las tareas en el campo se terminaban y llegaba la noche más larga, los romanos se relajaban, colgaban la toga en el armario, se vestían de forma informal y se olvidaban por unos días de las reglas que les oprimían durante el resto del año. Todo empezaba en el templo de Saturno, con un estupendo banquete (lectisternium) y al grito multitudinario de “Io, Saturnalia”.

Eran siete días de bulliciosas diversiones, banquetes e intercambio de regalos. Las fiestas comenzaban con un sacrificio en el templo de Saturno (en principio el Dios más importante para los romanos hasta Júpiter), al pie de la colina del Capitolio, la zona más sagrada de Roma, seguido de un banquete público al que estaba invitado todo el mundo. Los romanos asociaban a Saturno con el dios prehelénico Crono, que estuvo en activo durante la edad de oro de la tierra. Durante las Saturnales, los esclavos eran frecuentemente liberados de sus obligaciones y sus papeles cambiados con los de sus dueños.

Oficialmente se celebraba el día de la consagración del templo de Saturno en el Foro romano, el 17 de diciembre, con sacrificios y un banquete público festivo. Pero esta fiesta era tan apreciada por el pueblo, que de forma no oficial se festejaba a lo largo de siete días, del 17 al 23 de diciembre. Las autoridades estatales se vieron obligadas a atender a la costumbre popular, visto el fracaso que supuso intentar reducir a 3 ó 5 días de celebraciones. A finales del siglo I, las vacaciones judiciales se prolongaron definitivamente a cinco días.

En las fiestas Saturnales, los romanos amigos y familiares, se hacían regalos como los que se hacen en la fiesta de la Navidad, ya que la Navidad está basada en las fiestas Saturnales. Estas fiestas estaban dirigidas por un sacerdote, que cambiaba según el dios al que se le daba culto, el sacerdote se elegía en un colegio de sacerdotes.

Pero, como ocurre ahora con la Navidad, también había quien no quería ni oír hablar del tema: Plinio el Joven (63-113) cuenta que se aislaba en unas habitaciones de su Villa Laurentina: “Especialmente durante la Saturnalia, cuando el resto de la casa está ruidosa por la licencia de las fiestas y los gritos de festividad. De esta forma, no obstaculizo los juegos de mi gente y ellos no me molestan en mis estudios”. Cicerón (106 a.C-43 d.C) también se refugiaba en su casa de campo.

Los romanos salían a la calle a bailar y cantar con guirnaldas en el pelo, portando velas encendidas en largas procesiones. La Saturnalia era una ocasión para visitar a los amigos y parientes e intercambiar regalos.

Lo tradicional era regalar fruta, nueces, velas de cera de abeja y pequeñas figuritas hechas de terracota

Quizás lo más curioso era el intercambio de roles: los esclavos actuaban como amos y los amos como esclavos. Incluso se les dejaba usar las ropas de su señor. Ese trato era temporal, por supuesto. Petronio (396-455) hablaba de un esclavo imprudente que preguntó en algún momento del año si ya era diciembre.

Los hijos también invertían los papeles con sus padres y pasaban a ser los jefes de la casa. Además, cada familia tenía que elegir un Rey de la Saturnalia, o Señor del Desgobierno, que podía ser un niño. Ese “rey de mentira” presidía las fiestas, y se le tenía que hacer caso, por muy extravagantes y absurdas que fuesen sus órdenes.

Durante las fiestas se cerraban las escuelas, los tribunales y las tiendas, se paraban las guerras, se liberaba a los esclavos, y los romanos cometían todo tipo de excesos con la bebida y la comida.

Era la fiesta de la libertad y la desinhibición, y se organizaban juegos, bacanales, bailes de máscaras y espectáculos desenfrenados que estaban prohibidos el resto del año. Los cristianos utilizaban el término “Saturnalia” cuando querían decir orgía.

Al final de la Saturnalia, el 25 de diciembre, se celebraba el nacimiento del Sol Natalis Solis Invictis (nacimiento del sol invencible) personificado en el dios Mitra. Aunque el culto a Mitra tenía orígenes persas, se convirtió en la religión dominante en Roma, especialmente entre los soldados.

Después del día 25, empezaba el festival de Sigillaria, dedicado, sobre todo, a hacer regalos a los niños: anillos, muñecos de terracota, sellos, tablas de escritura, dados, pequeños objetos, monedas, y, ¡bolsas llenas de canicas! Hay muchos bajorrelieves y documentos que reflejan a los niños romanos jugando a las canicas durante la Saturnalia.

Durante estos días, se decoraban las casas con plantas verdes, se encendían velas para celebrar la vuelta de la luz, y se colgaban figuras de los árboles. Pero no metían árboles dentro de casa. Los romanos sólo adornaban los que estaban plantados en la tierra. La tradición del árbol de Navidad tiene sus orígenes en el siglo XVI.

Legalización Cristiana

Hacia la época del Emperador Constantino I (272-337), el cristianismo había avanzado muy poco y Roma era predominantemente pagana. El mitraísmo era la religión dominante y el cristianismo era ilegal. Pero Constantino I cambió las cosas después de tener una visión, antes de una batalla, en el año 312. Se dedicó a favorecer el cristianismo, sin dejar de rendir culto a los dioses paganos de Roma.

Por ejemplo, uno de los dioses romanos más populares era el Deus Sol Invictus, y los romanos lo adoraban un día a la semana, el Dies Solis (como en inglés, “sunday" = "día del sol”). Constantino, que era sumo sacerdote en el culto a Sol Invictus, decretó que ese día fuese también jornada de descanso y adoración para la los cristianos.

En el año 321, Constantino legalizó el cristianismo, y declaró que el día del “nacimiento del sol invencible”, que se celebraba el 25 de diciembre, debía ser considerado como una nueva fiesta cristiana para celebrar el nacimiento de Cristo. Con estas tácticas, no se alteraba el calendario romano, y las tradiciones paganas se fueron adaptando al cristianismo.

En el 350, el papa Julio I reconoció oficialmente el 25 de diciembre como la Fiesta de la Natividad.

La Navidad llegó a Egipto hacia el año 432, y a Inglaterra al final del siglo VI. Alcanzó los países nórdicos a finales del siglo VIII.

En la actualidad, los cristianos occidentales lo celebran el 25 de diciembre pero los ortodoxos lo hacen el 6 de enero, basándose en las referencias de un académico griego, Clemente de Alejandría, que a su vez escribió sobre otro maestro griego, Basillides, que dijo que Jesucristo nació el 6 de enero. Clemente se refiere a la Fiesta de la Epifanía, que en España se celebra como el Día de los Reyes Magos.

Los primeros estudiosos cristianos, como el teólogo Orígenes (185-253), condenaban la celebración del nacimiento de Cristo “como si fuese un faraón”. Decía que sólo se festejaba el nacimiento de los pecadores y no de los santos. Hoy, algunos grupos fundamentalistas, como los testigos de Jehová, no celebran la Navidad, por su origen pagano. Tampoco los cumpleaños, por cierto.

Todavía hoy, muchas culturas celebran el solsticio de invierno. Para los pueblos indígenas, como aimaras, quechuas, rapanui y mapuches, la llegada de estas fechas coincide con la tradición de agradecer por el año anterior y pedir al padre Sol que retorne con mayor fuerza después de su retiro invernal.

La Saturnalia y las fiestas en torno al solsticio de invierno trataban de la familia, la fertilidad, el cambio, la renovación, la protección, el nuevo ciclo. Diciembre siempre has sido una época para la rebelión, la celebración, la esperanza. Sería una buena idea adoptar algunas de esas tradiciones paganas que se han perdido por el camino. Por ejemplo, el intercambio de papeles: con los niños, con los empleados, con los alumnos,... Frances Bernstein, en su libro Classical Living: Reconnecting with the Rituals of Ancient Rome, dice: “¡Agita las cosas un poco! ¡Haz lo inesperado! Porque estas acciones pequeñas recuerdan el espíritu de la Saturnalia y tienen importancia religiosa, al conectarnos directamente con la Naturaleza”.

Amigo Creyente; hay dos buenas razones para considerar nuestra tradicional celebración de la Navidad como una farsa más de los manipuladores habituales de las masas como lo son la religión y la política:

- Jesús si existió, pero no fue como nos lo describen en el tiempo moderno, Jesús era un luchador incansable de los derechos humanos, pero jamás un dios, era algo así como el Che Guevara; al Imperio Romano no le convenía la causa de Jesús, así que lo mandó crucificar solamente como un castigo ejemplar, y escarmiento contra quien atentara contra el Imperio Romano, el problema, fue que se les pasó la mano, y Jesús murió (no, no para redimir tus pecados tal como te lo han venido insertando como un chip en el cerebro, manipularte, y hacerte sentir culpable), así que el pueblo romano se sublevó, y se fue encima del Gobierno Romano, al ver que la cosa se ponía "color de hormiga", y los refuerzos para controlar  a la muchedumbre, tardarían al menos un mes, por lo que la primera ocurrencia de el Imperio Romano, fue decir que Jesús era hijo de dio, y que había resucitado, VOILA!!! Ya tenemos quien murió para pagar nuestros pecados (Manipulación nuevamente? Noooooo!!)  .

- La celebración de la fiestas navideñas, no es más que un simple copia o adaptación de una fiesta pagana romana en honor al Dios Saturno; y que la religión convirtió convenientemente en una fiesta Cristiana.

Pero no me malinterpreten. No estoy en contra de celebrar estas fiestas (estoy en contra de los motivos); Creo que cualquier pretexto es bueno para celebrar en familia y compartir buenos momentos. Simplemente debemos tener bien clara la naturaleza de lo que celebramos.

Por esta razón les deseo disfruten al máximo estas fiestas; lleguen estos deseos a su familia y seres queridos.

¡Io Saturnalia! ¡Ave Sol Invictus! ¡Feliz Navidad!... perdón, perdón de nuevo… es la costumbre…

¡Felices Fiestas!

martes, 20 de diciembre de 2016

Navidad: Origen, Historia, & Tradiciones

Festivo.” Para mucha gente la palabra se emplea a una celebración en particular …. Navidad!
La definición de la palabra “festividad” revela un elemento religioso del cual mucha gente no está enterada.
Festividad:  “ festivo religioso; un día solemne”.   (Webster's New Universal Dictionary)
La Navidad es un festivo religioso. A pesar de todos los adornos comerciales de la celebración moderna, La Navidad permanece, en el alma, una festividad religiosa. Es un tiempo donde una deidad es recordada y honrada.
Los Cristianos celebran el  “nacimiento de Cristo”  en el tiempo de Navidad. Se intercambian regalos en honor del “regalo más grande jamás dado.” Ellos dicen “Jesús es la Razón de la Temporada!!”  y  habla de colocar a Cristo en el centro de la Navidad.
El problema está en que, Yahushua el Salvador nunca estuvo “en” la Navidad, para comenzar!  Mientras las escrituras no proporcionan la fecha de nacimiento del Salvador, ¡la mayoría de los eruditos concuerdan que El nació en otoño, y no el 25 de Diciembre!
Para descubrir al dios que está siendo verdaderamente honrado en Navidad,  es necesario trazar sus orígenes paganos. Las celebraciones del 25 de Diciembre comenzaron poco tiempo después del diluvio con el nacimiento de Tammuz como la re-encarnación de Nemrod. Las tradiciones Cristianas de hoy en día provienen directamente de la antigua Babilonia y la Roma pagana.
Los Romanos paganos honraban a Saturno con un festival que duraba una semana en Diciembre llamado “Saturnalia”.
statue of Saturn and child victim
Saturno, con un niño victima
Saturno era el dios Romano del Tiempo y de la cosecha, así que a menudo se le ilustraba sosteniendo una hoz. Él era el más cruel, y más malévolo de todos los dioses paganos. El exigía sacrificios de niños.
 Los Romanos no estaban solos en su veneración de este dios malvado.  Veneración de Saturno era prevalente en el mundo anciano.   Incluso los Israelitas veneraban Saturno cuando en rebelión contra el cielo. El dios que Israel más frecuentemente veneraba cuando en apostasía, era el dios Saturno, (se hace referencia en la Biblia como a Chiun, Moloch, o Remphan).  Incluso los Israelitas ofrecían sus niños en sacrificio a este vil, dios sanguinario.
“Saturno se había convertido el campeón del paganismo Africano [como también]…de hecho como Baal-Ammón en la Fenicia de Cartago, el era el objeto de sacrificio de niños…Aunque un dios de la fertilidad, Baal-Saturno…no tenía escrúpulos en los sacrificios que exigía.” (Quodvultdeus of Carthage traducciones y comentario, Tomás Macy Finn. pp & 115.)  
Aunque los Romanos dejaron de ofrecer sacrificios humanos tempranamente, sangre todavía era derramada por los gladiadores durante las celebraciones de Saturnalia en Diciembre. Saturnalia era una celebración religiosa y todos entendían que la sangre derramada por los gladiadores era una ofrenda sacrificial a Saturno.
“Los espectáculos de los gladiadores eran sagrados [a Saturno].” (Johann D. Fuss, Antigüedades Romanas, p. 359)
 “El anfiteatro reclama sus gladiadores para si mismos, cuando al final de Diciembre ellos propician con su sangre al Hijo de Cielo, portador de la hoz [Saturno].” (Ausonius, Eclog, i.p. 156)
 “Los gladiadores luchaban en Saturnalia, y…lo hacían así con el propósito de apaciguar y propiciar a Saturno.” (Justus Lipsius, tom. ii. Saturnalia Sermonum Libri Duo, Qui De Gladiatoribus, lib. i. cap. 5)
El principio en el cual estos espectáculos [gladiatorios] fueron conducidos era... [que] ellos fueran celebrados como sacrificios propiciatorios... cuando tales multitudes de hombres fueron 'Matadero para hacer Celebraciones Romanas.' Cuando se recuerda que Saturno él mismo fue cortado en pedazos, es fácil ver como la idea es levantada del ofrecerle un  venerado sacrificio  colocándole a los hombres trozados el uno al otro en pedazos en su cumpleaños, por vía de propiciar su favor." (Alexander Hislop, The Two Babylons, p. 153)
A pesar de la violencia y derramamiento de sangre, Saturnalia era un tiempo de festividad y celebraciones.  Las varias celebraciones antiguas honrando a este sediento-dios sanguinario que ha venido hasta el día de hoy como la más amada tradición Cristiana celebrada en el mundo entero.
Estas tradiciones incluyen:
  • Los Doce Dias de Navidad
  • regalos dejados por la noche
  • Arboles Navideños decorados con luces (estos eran originalmente velas hechas de la grasa de los cuerpos quemados de victimas, sacrificios de niños).
  • Árboles de Navidad con sus bolas. (antiguamente cabezas decapitadas de victimas sacrificadas.)
  • fiestas con juguetes ruidosos
  • intercambios de regalos
  • besos bajo el muérdago
  • bayas de acebo (comida de los dioses)
  • ramas de hoja perenne
  • Cantar villancicos de casa en casa. (al principio hecho por cantantes desnudos que engranan en comportamiento licencioso)
  • Papá Noel con el niño que lloraVelas "Adventistas"
  • Tarjetas de Navidad
  • . . . y muchos más.
Incluso las imágenes de Papa Noel, o Santa Claus, tiene una recalcada semejanza con Saturno: Un hombre Viejo con larga barba, rodeado de niños.
Saturno, el malvado hombre Viejo  que exigía sacrificio de niños, aparece hoy en la sociedad moderna con  dos disfraces adicionales: Todos los Diciembres, Saturno, el dios del tiempo, sumerge como “El Padre del Tiempo”.  El Bebe Ano Nuevo es un símbolo de los niños víctimas.
Una representación más escalofriante del Padre Tiempo y el Infantil, Año Nuevo (símbolo de nueva llegada) puede ser encontrado en esta ilustración del siglo 19 (ver abajo). Padre Tiempo, (Saturno, como el dios del Tiempo), está de pie frente a un gran reloj, sosteniendo su hoz (guadaña) ..  Los años viejos están desapareciendo como cuerpos crecidos envueltos en sabanas de entierro. Mientras que el panorama es bastante oscuro, luz del fuego enciende al niño pequeño mientras que a cada lado hay espirales de humo.  Los Nuevos Años aun por venir son ilustrados como niños listos para ser sacrificados.   Víctimas de sacrificio infantil eran siempre cubiertos para que sus padres no pudiesen identificar a su hijo siendo quemado.   Todos los elementos grotescos de este dios horroroso están contenidos en este cuadro. 
Padre Tiempo (Saturno) y el Año Nuevo del bebé 
Saturno también emerge en la sociedad moderna como la Muerte, recogiendo en su desolada cosecha de almas. Muy pocos en la sociedad moderna han reconocido que Papa Noel, la Muerte de la hoz (guadaña), y el Viejo Padre Tiempo no son nada menos que el mas detestable de todos los dioses. Sin embargo, uno de antigüedad reconocería inmediatamente todos ellos como el mismísimo Saturno.  Los emblemas que identifican a Saturno son los mismos que identifican al Viejo Padre Tiempo y La Muerte; hoces y algo para marcar el paso del tiempo.
Hoy varias excusas existen por personas sinceras para apegarse a estas festividades paganas honrando a Saturno:  
  • “La Navidad es un tiempo maravilloso para pasar con la familia.  Estamos tan ajetreados durante el año entero que este realmente es nuestra única oportunidad de juntarnos todos.”
  • "La Navidad es un gran tiempo de presenciar!  La gente es más abierta en estas víspera del ano, entonces tomo la oportunidad para compartir.”
  •  “¡Además, la Navidad es la única festividad que realmente se enfoca en Jesús!”
  • "Yo sé que Jesús en realidad no nació entonces. No estoy engañado. ¡Además, no estoy venerando ningún dios pagano, así que está bien para mí!”
Saturno en carro volador tirado por dos serpientes aladasLos paganos eran ignorantes de Yahuwah, el Creador.  Ellos veneraban dioses demoniacos porque no tenían mejor conocimiento. Lo mismo puede ser dicho de los Cristianos hoy en día.
Las Escrituras enseñan:
“Pero [Yahuwah], habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora demanda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan.” (Actos 17:30, RVG)
El saberque la Navidad es una festividad pagana, saber que los rituales modernos son idénticos a los antiguos ritos paganos que honraban a Saturno, y aun así pedir exención de pecado porque uno lo sepa, es extremamente inconsistente.
La Navidad es verdaderamente una festividad, un festival religioso.  Al honrar el maléfico dios, Saturno, Deshonor es dado a Yahuwah, el Creador del Cielo y la Tierra.
El Salvador Mismo reveló un principio divino cuando El dijo:
 “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno, y amará al otro; o apreciará al uno, y menospreciará al otro. No podéis servir a… [Yahuwah] y a las riquezas.” Mateos 6:24
Saturno, más que cualquier otro dios falso, tenía atributos más parecidos a Satanás mismo. La Navidad es su festival religioso.
Participación en celebraciones Navideñas da honor a este maléfico, deidad satánica.
Las palabras de un Padre amoroso a un Israel INFIEL resuenan con más fuerza para los cristianos de hoy día:
“Mas como la esposa infiel quiebra la fe de su compañero, así prevaricasteis contra mí, oh casa de Israel, dice [Yahuwah]. ..porque han torcido su camino, de [Yahuwah] su Elohim se han olvidado. Convertíos, hijos rebeldes, y sanaré vuestra infidelidad.” (Jeremías 3:20-22)
Participar en tradiciones paganas deshonra al Creador.  Amado lector; retorna a tu amoroso Redentor;
 “¿qué armonía tiene el templo de Dios con LOS IDOLOS? Por lo cual SALID  de en medio de ellos y apartaos; no toquéis lo inmundo y yo los recibiré” (2 Corintios 6.15-17).
Hijo de Dios; hoy es el día de Salir de Babilonia; ¿Podrás Salir? (Rev 18.4 -5).
Salgan del medio entre ellos! 
No toquéis lo impuro!!
Saldrás TU de en medio de ellos??